martes, 19 de mayo de 2015

Fragmento del poema Vuelta a la Patria Perez Bonalde Turno de la mañana. .

Hola  este fragmento es para los estudiantes del turno de la mañana. Deben llevarlo el jueves . Deben llevar diccionario.

II
Madre, aquí estoy; de mi destierro vengo
a darte con el alma el mudo abrazo
que no te pude dar en tu agonía;
a desahogar en tu glacial regazo
la pena aguda que en el pecho tengo
y a darte cuenta de la ausencia mía.
Madre, aquí estoy; en alas del destino
me alejé de tu lado una mañana
en pos de la fortuna
que para ti soñé desde la cuna;
mas, ¡oh suerte inhumana!
Hoy vuelvo, fatigado peregrino,
y sólo traigo que ofrecerte pueda
esta flor amarilla del camino
y este resto de llanto que me queda.
Bien recuerdo aquel día,
que el tiempo en mi memoria no ha borrado;
era de Marzo una mañana fría
y cerraba los cielos el nublado.
Tú en el lecho aún estabas,
triste y enferma y sumergida en duelo,
que con alma de madre contemplabas
el hondo desconsuelo
de verme separar de tu regazo.
Llegó la hora despiadada y fiera,
y con el pecho herido
por dolor hasta entonces no sentido,
fui a darte, madre, mi postrer abrazo
y a recibir tu bendición postrera.
¡Quién entonces pensara
que aquella voz angelical en mi oído
nunca más resonara!
Tú, dulce madre, tú, cuando infelice,
dijiste al estrecharme contra el pecho:
“Tengo un presentimiento que me dice
que no he de verte más bajo este techo”.
Con supremo esfuerzo desliguéme
de los amantes lazos
que me formaban en redor tus brazos,
y fuera me lancé como quien teme
morir de sentimiento…
¡Oh terrible momento!
Yo fuerte me juzgaba,
mas, cuando fuera me encontré y aislado,
el vértigo sentí de pajarillo
que en la jaula criado,
se ve de pronto en la extensión perdido
de las etéreas salas,
sin saber dónde encontrará otro nido
ni a dónde, torpes, dirigir sus alas.
Desató el sollozar el nudo estrecho
que ahogaba el corazón en su quebranto,
y se deshizo en llanto
la tempestad que me agitaba el pecho.
Después, la nave me llevó a los mares,
y llegamos al fin, un triste día
a una tierra muy lejos de la mía,
donde en vez de perfumes y cantares,
en vez de cielo azul y verdes palmas,
hallé nieblas y ábregos, y un frío
que helaba los espacios y las almas.
Mucho, madre, sufrí con pecho fuerte,
mas suavizaba el sufrimiento impío
la esperanza de verte
un tiempo no lejano al lado mío.
¡Ay del mortal que ciego
confía su ventura a la esperanza!...
La ley universal cumplióse luego,
y vi en el alma presta,
la mía disiparse
cual mira en lontananza
torcer el rumbo en dirección opuesta
el náufrago al bajel que vio acercarse.
Bien recuerdo aquel día
que el tiempo en mi memoria no ha borrado
era de Marzo otra mañana fría
y los cielos cerraban otro nublado.
Triste, enfermo y sin calma,
en ti pensaba yo cuando me dieron
la noticia fatal que hirió mi alma,
lo que sentí decirlo no sabría…
sólo sé que mis lágrimas corrieron
como corren ahora, madre mía.
Después al mundo me lancé, agitado,
y atravesé océanos y torrentes,
y recorrí cien pueblos diferentes;
tenue vapor del huracán llevado,
alga sin rumbo que la mar flagela,
viento que pasa, pájaro que vuela.
Mucho, madre. He adquirido
mucha experiencia y muchos desengaños,
y también he perdido
toda la fe de is primeros años.
¡Feliz quien como tú ya en esta vida
no tiene que luchar contra la suerte
y puede reposar en la seguida,
inalterable calma de la muerte;
sin ver ni padecer el mal eterno
que nos hiere doquier con saña cruda,
ni llevar en el pecho el frío interno
de la indomable duda!.
¡Feliz quien como tú, con altiveza
reclinó para siempre la cabeza
sobre los lauros del deber cumplido,
cual la reclina, por la muerte herido,
tras el combate rudo
risueño, el gladiador sobre su escudo!.
Esa, madre, es tu gloria
y la alta recompensa de tu historia,
que el premio solo del deber sagrado
que impone el cristianismo
está en el hecho mismo
de haberlo practicado.
Madre, voy a partir: mas parto en clama
y sin decirte adiós, que eternamente
me habrás de acompañar en esta vida;
tú hs muerto para el mundo indiferente,
mas nunca morirás, madre del alma,
para el hijo infeliz que no te olvida.
Y fuera el paso muevo,
y desde su alto y celestial palacio,
su brillo siempre nuevo
derrama el sol cerúleo espacio…
Ya lejos de los tumultos me encuentro,
ya me retiro solitario y triste;
mas ¡ay! ¿a dónde voy? si ya no existe
de hogar y madre el venturoso centro? …
¿a dónde ---¡a la corriente de la vida,
a luchar con las ondas brazo a brazo,
hasta caer en su mortal regazo

con alma en paz y con la frente erguida!.


Poema Flor 3-4 de la tarde.

Hola chicos acá esta el poema. todos van a trabajar con el mismo. Léanlo y luego respondan las siguientes preguntas:
1. Considera elegíaco el tono del poema?
2. De la primera parte extraiga imágenes sensoriales, comparaciones, expresiones que expresen duda metafísica y expresiones de sentimiento.
3.De la segunda parte extraiga conflicto religioso, ejemplo de humanización y comparaciones.
4.  Cuales características del romanticismo se observan en el poema.?
5 . Cuales características del pre-modernismo  se encuentran en el poema.?

FLOR
I
Flor se llamaba, flor era ella,
flor de los valles en una palma,
flor de los cielos en una estrella,
flor de mi vida, flor de mi alma.
Era más suave que blanda arena,
era más pura que albor de luna,
y más amante que una paloma,
y más querida que la fortuna.
Eran sus ojos luz de mi idea,
su frente lecho de mis amores,
sus besos eran dulzura hiblea,
y sus abrazos collar de flores.
Era al dormirse tarde serena,
al despertarse rayo del alba,
cuando lloraba limbo de pena,
cuando reía cielo que salva.
La de los héroes ansiada palma,
de los que sufren el bien no visto,
la gloria misma que sueña el alma
de los que esperan en Jesucristo;
Era a mis ojos condena odiosa
si comparada con la alegría,
de ser el vaso de aquella rosa,
de ser el padre de la hija mía.
Cuando en la tarde tornaba al nido
de mis amores, cansado y triste,
con el inquieto cerebro herido
por esta duda de cuanto existe;
Su madre tierna me recibía
con ella en brazos –yo la besaba…
y entonces … todo lo comprendía
y al Dios sentido todo lo fiaba!...
¿Qué el mal existe? --- ¡Delirio craso!
¿Qué hay hechos ruines? --- ¡Error profundo!
¿No estaba en ella mirando acaso
la ley suprema que rige al mundo?
¡Ah! cómo ciega la dicha al hombre,
cómo se olvida que es rey el duelo,
que hay desventuras sin fin ni nombre
que hacen los puños alzar al cielo.
¡Señor! ¿existes? ¿Es cierto que eres
consuelo y premio de los que gimen,
que en tu justicia tan sólo hieres
al seno impuro y al torvo crimen?.
Responde, entonces: ¿por qué la heriste?
¿cuál fue la mancha de su inocencia,
cuál fue la culpa de su alma triste?
¡Señor, respóndeme en la conciencia!
Alta la lleva siempre y abierta,
que en ella nada negro se esconde;
la mano firme llevo a su puerta,
inquiero … y nada, nada responde.
Sólo del alma sale un gemido
de angustia y rabia, y el pecho, en tanto
por mano oculta de muerte herido
se baña en sangre, se ahoga en llanto.
Y en torno sigue la impía calma
de este misterio que llaman vida,
y en tierra yace la flor de mi alma,
y al lado suyo mi fe vencida.
II
¡Allí está! Blanca, blanca
como la nieve virgen que el potente
viento del Norte de la cumbre arranca;
como el lirio que troncha mano impía
orillas de la fuete
que en reflejar su albura se engreía.
¡Allí está! … La suave
primavera pasó; pasó el verano
y la estación poética en que el ave
y las hojas se van; retornó el cano,
pálido invierno con su alegre arreo
de fiesta y de niños, y aún la veo
y la veré por siempre …¡Allí está!... fría
entre rosas tendida, como ella
blancas y puras y en botón cortadas
al despertar el día.
¡Ay! En la hora aquella,
¿dónde estaban las hadas
protectoras del niño?,
que no vinieron con la clara estrella
de su vara de armiño
a tocar en la frente a la hija mía,
a devolver la luz a aquellos ojos,
y a arrancar de mi pecho los abrojos
de esta inmensa agonía,
de este dolor eterno, de esta angustia
infinita, fatal, inmensurable,
de este mal implacable
que deja el alma mustia
para siempre jamás – que nada alcanza
a mitigar en este mundo incierto.
¡Nada! Ni la esperanza
ni la fe del creyente
en la ribera nueva,
en el divino puerto
donde la barca que las almas lleva
habrá de anclar un día;
ni el bálsamo clemente
de la grave, inmortal filosofía;
ni tú misma divina Poesía
que esta arpa de las lágrimas me entregas
para entonar el salmo de mi duelo…
Tú misma, no, no llegas
A calmar mi dolor…
¡Ábrase el cielo!
¡desgájese la gloria en rayos de oro
sobre mi frente … y desdeñosa, altiva
de su mal sin consuelo
al celestial tesoro
el alma mía cerrará su puerta:
que ni aquí, ni allá arriba
en la región abierta
de la infinita bóveda estrellada,
nada hay más grande, nada!
Más grande que el amor de mi hija viva,

Más grande que el dolor de mi hija muerta!

jueves, 14 de mayo de 2015

NOVELAS DE CABALLERÍA o CABALLERESCA

Novelas de Caballería

Son aquellas  que aparecen en Europa   a finales  de la edad media, viene a sustituir los cantares de la gesta. En estas novelas el personaje principal es un caballero que va a realizar grandes hazañas  para adquirir fama y conquistar el amor de  una dama.
El origen de las  novelas de caballería  está  en Francia con el ROMAN COURTOIS, narraciones  novelescas en verso  que tenían como protagonista a un caballero andante, defensor  de los oprimidos que afrontaba extraordinarias aventuras contra fantásticos personajes. El amor  por una dama era el motivo fundamental de estos relatos.
En España   durante el siglo XIV se conocieron  dos  novelas  de este tipo  a saber:  EL CABALLERO DE  CIFAR Y LA CONQUISTA DE ULTRAMAR , no obstante la obra que define el género caballeresco es AMADIS DE GAULA
Amadis de Gaula apareció en España  durante el siglo XVI , fue escrito aproximadamente en 1942, su primera impresión esta firmada por GARCI RODRIGUEZ DE MONTALVO  quien corrigió y enmendó los tres primeros libros corrigió el cuarto y creo el quinto denominado SERGAS DE ESPLADIAN  el cual narra la historia de Amadis de Gaula

Características:

El tema: las aventuras de un caballero que generalmente son imaginarias, el amor es el sentimiento predominante, ya que todas las acciones realizadas por el caballero son por el amor de su dama. Por ejemplo  Amadis se enamora perdidamente de Oriana, realiza arriesgadas hazañas y se retira a la Peña Pobre  cuando le falta el amor de ella.
El Viaje: Es una desviación del viaje épico, esto se debe a la diferencia que existe  en el objetivo  que  busca el protagonista  con  el mismo. En el viaje épico   el héroe se desplaza para satisfacer ideales más o menos concretos, Aquiles  se desplaza por venganza, el Cid  para recuperar su honra, mientras que Amadis  solo sale a recorrer  el mundo sin un destino cierto, viaje  que es desviado por lo maravilloso y fantástico.
Héroe : a pesar de originarse de los cantares de la gesta existe gran diferencia entre el Héroe épico y el caballero, en la épica el héroe es sacado de la historia de los pueblos, actúa por fuertes ideales , es humano. Por otro lado el caballero es idealizado, simbólico, no tiene más finalidad que su satisfacción. De estos   surge   a principios del siglo XVI la figura del pícaro, protagonista de la novela picaresca.
Ambiente: esta constituido por lejanos y pintorescos reinos donde el caballero va a  buscar aventuras, no aparecen detalles   desde el punto de vista  humano y geográfico ya que lo importante en estas novelas es la acción.
En la épica el héroe  transita por sitios reales, el caballero se mueve por lugares desconocidos. En el Mío Cid  existe la objetividad geográfica en cambio en  Amadis solo se mencionan lugares  como Bretaña o Irlanda, Rosenblat  afirma  que el ambiente es un llano, una montaña o una floresta, es decir no hay paisaje definido.
Imprecisión temporal  se ubica en el pasado, pero no un pasado concreto sino impreciso, esto se debe a la poca importancia  que tiene el momento en que ocurre la acción. En Amadis de Gaula   se observan expresiones como: Hubo  en Bretaña  a principios de nuestra era…Un día cabalgaba Gandales por el campo  y  Era  un domingo del mes de abril.
Ausencia de lo Nacional: este aspecto hace referencia a que  en la novela caballeresca  no existe lo nacional, no indica nada sobre el pueblo donde fueron escritas, Amadis puede ser de cualquier parte de Europa. Rosenblat  dice que de los 300 personajes de esta novela  solo uno es hijo del Rey de España, todos los demás son de Escocia, Irlanda, Alemania y Bretaña
Predominio de lo fantástico  elemento  relacionado con lo  inverosímil  esto se aprecia con la presencia de enanos, brujas, hadas, gigantes entre otros.

BREVE RESUMEN DE AMADIS DE GAULA

La novela inicia con el relato del amor secreto del rey Perión de Gaula y de la infanta Elisena de Bretaña, de estos amoríos, nació Amadís, quien fue abandonado en una barca junto a un anillo y  una espada  que le dejo Perion a Elisena, además  con una  nota  que  decía  Amadis  sin  tiempo hijo de rey. El niño fue criado por el caballero Gandales justo a su hijo Gandalin  bajo el nombre Doncel del Mar. A  los quince años era el joven más hermoso  y es presentado a las cortes del Rey Languines  de Escocia  quien exige  a Gandales  le deje llevar a sus dos hijos para completar su educación de caballeros. En el Palacio de Languines se encuentra Doncel del Mar con la bellísima Oriana  de quien se enamora súbitamente , recorre el mundo, en busca de aventuras fantásticas, protegido por la hechicera Urganda, llamada la Desconocida, porque nunca se presenta con la misma cara ni el mismo aspecto, y es perseguido por el mago Arcaláus, el encantador.
Perion y Elisena  ya se han casado, pero  la reina oculta el nacimiento de Amadis  a Perion, del matrimonio nació Galaor quien fue secuestrado por el gigante Gandalac.

              Es armado caballero por Perión, su padre, que ignora que se trata de su propio hijo. Después de la victoria contra Abiés de Irlanda, es reconocido por sus padres. Luego vence a Dardán el soberbio y a Angriote. El mago Arcalaús lo encanta. Se enfrenta con Galaor, su hermano mayor, de quien desconoce su identidad. Ayuda a Briolanja a recuperar el trono y libera a Oriana (hija del rey Lisuarte de la Gran Bretaña), consiguiendo la unión con ésta. Obtiene el señorío de la Insulsa Firme y el triunfo en el Arco de los Leales Amadores.
             Pero Oriana se siente celosa de Briolanja y prohíbe a Amadís que vuelva a su presencia, por lo que el caballero se aísla en la Peña Pobre y vive como ermitaño, hasta que recibe el perdón de Oriana.  Sus aventuras lo llevan hasta Alemania y, de camino a Constantinopla, llega a Ínsula del Diablo donde mata a Endriago, bestia monstruosa y sanguinaria. Al regresar, lleva a Oriana a la Insulsa Firme, con la oposición de Lisuarte y de Patín. 

Luego se presenta el episodio  de cómo Espladian  hijo de Oriana y Amadis  antes de casarse  es entregado por la misma princesa  a la doncella de Dinamarca  para  que lo criase , está asustada ante la presencia de una leona huye y abandona al recién nacido, el cual es  tomado  de las ropas por la fiera. Un ermitaño llamado Nasciano pide a la leona que abandone a la criatura, el ermitaño recobra al niño y lo bautiza con el nombre de Espladian, después de  algunas  aventuras  Amadis descubre que van a casar a Oriana y para evitarlo vence a su rival, rescata a Oriana y confirma públicamente su matrimonio.

martes, 12 de mayo de 2015

Fragmento de la "Biografía de Jose Felix Ribas" XVII

Fragmento de la "Biografía de Jose Felix Ribas" XVII

Nos detenemos aquí, sobrecogidos de dolor y espanto .
 Hemos llegado al año de 1814!!!
Bolívar viene ante la Historia con esos decretos en el pecho, con esa sangre en las manos; ¿quién osaría llamarle cruel y condenarle? ¡Cosa extraña!
Ningún hombre en la revolución habló lenguaje más formidable; ninguno dictó medidas más aterradoras; y, sin embargo, todo corazón que le juzga se desarma ante la voluntaria simpatía que inspira. Es que lo súbito de la pasión, sus inconsecuencias y fogosos ímpetus, su violencia misma, cuando no es evidentemente sino el extravío de la sensibilidad, tiene no sé qué de atractivo y de fascinador. Es que en ese hombre de fuego el amor y el odio brotan del fondo del corazón. Vedle ahí, tan duro como el destino, dictar, al galope de su caballo, listas inmensas de proscripción. Hele aquí ordenando, en el frenesí de la rabia, la muerte de ochocientos hombres, inocentes la mayor parte. ¿Qué le importa? El dejará sus órdenes, y ni verá caer las víctimas ni escuchará los sollozos de los hijos y esposas. Que si de paso, en la noche en que vuelve á los combates, una mujer afligida gime á sus ojos, desármase repentinamente, se enternece, y ordena la libertad del que iba á morir.
Tan emponzoñada estaba la atmósfera de aquellos días, que hombres conocidos después por su moderación y calma se sintieron arrebatados en el frenético vuelo que animaban los peligros. Y ¿cómo permanecer silencioso, innoble, helado, cuando cada hora traía horribles nuevas que embriagaban en furor? 
A principios del año 14, la República naciente, llena de deseos de vivir, se sintió próxima á la muerte. Siete meses hacía desde que Bolívar había volado á Venezuela, lanzando rayos, sobre las alas de la victoria; y como si hubiese sido una burla del destino, cada día miraba levantarse tras él y á su alrededor negras nubes de enemigos. ¡Qué! ¿No había triunfado sino por sorpresa? ¿Le arrebatarían la victoria? ¿Le privarían del triunfo los contrarios que creía haber hollado bajo los cascos de su alazán? El canario D. Pedro González había invadido á Trujillo con una columna de corianos; el feroz Yañes aparece en Barinas; y Vanes y el catalán 
Puig entran á hierro y sangre en su desgraciada capital: de pronto todo el territorio de Venezuela es cruzado por guerrillas realistas, que impiden las comunicaciones y esparcen por todas partes el horror y el exterminio; Carlos Blanco hostiga los llanos de San Carlos; Pedro Ramos manda entre Araure y Sarare; el catalán Miyet amenaza á San Felipe; Reyes Vargas, Oberto, Inchauspe y Torrellas recorren á Quíbor, Tocuyo y Barquisimeto; Ceballos se afirma en Coro; Calzada asoma por Guanare y Ospino, una nube preñada de tempestades se levanta en los Llanos del Guárico! 
El partido de la independencia no se intimidó al aspecto de tan numerosos enemigos; los provocó más bien, y para probarles que la guerra era mortal, les arrojó las cabezas de sus parciales. Rodeados de miradas serias que sabían ser enemigas, sin confianza en nadie, bajo la amenaza de mil puñales, 
Bolívar y los suyos se turbaron interiormente, y para que esa turbación se convirtiese en desespera- da rabia, la sospecha, las tramas, los votos por su caída, corrían á alarmarlos diariamente. ¡Ahí No habían saboreado la victoria sino para sucumbir: su arrojo, sus hazañas no iban á ser sino trofeos de sus contrarios: Cúcuta, Niquitao, los Taguanes, la gloriosa expedición del año de 13, sólo será una aventura insensata, motivo de escarnio y risa, aborto miserable en la noche de la Historia. Debieron pensar con desesperación profunda en la alegría irónica de sus adversarios, en las venganzas sangrientas, en la suerte que cabría á sus familias, en sus cabezas puestas á precio, en sus propiedades confiscadas, en su vida, si lograban salvarla, pasada en el destierro, entre el desprecio y el hambre. La sola declaración de la guerra á muerte era un pacto con el cadalso, si sucumbían. Habían lanzado el guante y se había recogido; patíbulos respondían á patíbulos; se arrojaban cadáveres como insultos; las burlas se escribían con sangre. 
Bolívar se sintió solo en la desesperada lucha. 
Porque Caracas se agotó al fín en los esfuerzos, y después de dar los jóvenes, los viejos, los niños, quedó desangrada y abatida, le pareció egoísta y culpable. Harto había hecho su gloriosa madre, que sin preparación alguna filosófica, espantada por el temblor del año de 12, vejada por el pérfido Monteverde, arrastrada á violencias que condenaba, lanzada á la guerra á muerte contra su voluntad, diezmada en cien combates, sombría en las tinieblas de la muerte, se preparaba á seguirle después y á caer por el hierro de los enemigos. 
 
Habría sido hermoso que la revolución del 19 de Abril no hubiese enlodado las galas de sus primeros días, que no se hubiese suprimido ninguna libertad, que no se hubiese violado ley alguna, ni renunciado á las garantías, ni implorado como un bien la Dictadura. Pero si los pueblos de Europa, desmoralizados á la vista de cualquier peligro civil, no se creen seguros sino bajo leyes excepcionales y esa Dictadura; si la Francia, el cerebro del mundo, á la aprensión de algunos males, á la incertidumbre si- quiera de su destino, hace renuncia de sus ideas, de sus instituciones, de los principios que ha proclamado, de las garantías que reclamó con amenazas, ¿qué podía esperarse de la incipiente República, nacida ayer á la libertad, que no comprendía sus condiciones, envenenada con los hálitos de la esclavitud, acabada de salir de la funesta escuela de la atrasada España? Lejos de encontrar los jefes de la revolución costumbres é ideas que contrariasen sus instintos, la Revolución francesa, con sus crímenes, fué el modelo que se propusieron. Y si se había copiado el año de 11 la "Declaración de los Derechos del Hombre" fie la Asamblea Constituyente, copiáronse el año de 14 los decretos y resoluciones de la Junta de Salud Pública. Les faltaba la opinión que modera y dirige; les faltaba el influjo de los ministros públicos, tan provechoso y conveniente. Hacían temblar los unos, temblaban los otros, en la esperanza cada bando de hacer temblar á su turno. 
Ningún decreto conocemos que autorizase las visitas domiciliarias. Una tarde, sin embargo (9 de Febrero de 1814), ya al ponerse el sol, Caracas aparece circuida de soledad y espanto: nadie en las calles; puertas y ventanas cerradas; en todas las alcabalas el quién vive y la vigilancia; á las puertas de muchas casas grupos de muchachos y centinelas... se encontraron nuevos desgraciados; estuvieron los esbirros á la entrada de la bóveda donde yacía moribundo aquel D. José de las Llamozas, que había presidido la Junta del 19 de Abril. 
No era posible que hombres reducidos á tal extremidad, no suspirasen por otra situación ni conspirasen para lograrla. Conspiraron, en efecto, y muchas veces, y cuando no conspiraban, se creía que ocultaban sus tramas, y en el frenesí de la rabia, se ocurrió la muerte como el medio mejor de escarmentarlos. Pues que perecemos tal vez, gritaron los jefes de la independencia; pues que no esperamos ni queremos cuartel; pues la guerra nos ha de consumir en sus abismos, perezcan antes los que insultarían á nuestras familias y triunfarían con nuestro desastre. Sí, la Historia debe confesarlo, vestida de duelo; hubo también una premeditación fría, sistemática, que centuplica el horror de los acontecimientos, harto horribles en sí: hubo un plan seguido invariablemente, sin alternativas de piedad, exacerbado por subalternos crueles, y que no escapó de los abismos profundos de almas ulceradas... 

viernes, 8 de mayo de 2015

Segunda Evaluación Artística.

I. Realiza  el siguiente crucigrama ( 5 pts)

1.       Creado con la cocción del adobe a temperaturas elevadas
2.       Tumba de Tut Ank Amón
3.       (inv.) elemento arquitectónico  creado por los mesopotámicos
4.       Templo Mesopotámico  para observar los astros
5.       Tumbas de los faraones
6.       Nombre de la estatua  situada en las mastabas
7.       Pieza de arcilla que  antecedió al ladrillo
8.       Tumbas de los nobles en Egipto
9.       Elemento que antecedía a los pilonos en el templo egipcio
10.   Ley de frontalidad o…

II. Responde: ( 7.5  puntos )

Explique  como es la pintura egipcia
Explique  como es la escultura mesopotamica
Mencione y  defina  monumentos funerarios egipcios
Explique  como era la arquitectura mesopotamica
Diga  que son los sellos y las estelas.

III Realiza  las siguientes  imágenes en  una  hoja blanca( con colores) (7.5 puntos )