miércoles, 19 de noviembre de 2014

Poema Flor de Pérez Bonalde

FLOR

I
Flor se llamaba, flor era ella,
Flor de los valles en una palma,
Flor de los cielos en una estrella,
Flor de mi vida, flor de mi alma.
Era más suave que blanda arena,
Era más pura que albor de luna,
Y más amante que una paloma,
y más querida que la fortuna.
Eran sus ojos luz de mi idea,
su frente lecho de mis amores,
sus besos eran dulzura hiblea,
y sus abrazos collar de flores.
Era al dormirse tarde serena,
al despertarse rayo del alba,
cuando lloraba limbo de pena,
cuando reía cielo que salva.
La de los héroes ansiada palma,
de los que sufren el bien no visto,
la gloria misma que sueña el alma
de los que esperan en Jesucristo;
Era a mis ojos condena odiosa
si comparada con la alegría,
de ser el vaso de aquella rosa,
de ser el padre de la hija mía.
Cuando en la tarde tornaba al nido
de mis amores, cansado y triste,
con el inquieto cerebro herido
por esta duda de cuanto existe;
Su madre tierna me recibía
con ella en brazos –yo la besaba…
y entonces … todo lo comprendía
y al Dios sentido todo lo fiaba!...
¿Qué el mal existe? --- ¡Delirio craso!
¿Qué hay hechos ruines? --- ¡Error profundo!
¿No estaba en ella mirando acaso
la ley suprema que rige al mundo?
¡Ah! cómo ciega la dicha al hombre,
cómo se olvida que es rey el duelo,
que hay desventuras sin fin ni nombre
que hacen los puños alzar al cielo.
¡Señor! ¿existes? ¿Es cierto que eres
consuelo y premio de los que gimen,
que en tu justicia tan sólo hieres
al seno impuro y al torvo crimen?.
Responde, entonces: ¿por qué la heriste?
¿cuál fue la mancha de su inocencia,
cuál fue la culpa de su alma triste?
¡Señor, respóndeme en la conciencia!
Alta la lleva siempre y abierta,
que en ella nada negro se esconde;
la mano firme llevo a su puerta,
inquiero … y nada, nada responde.
Sólo del alma sale un gemido
de angustia y rabia, y el pecho, en tanto
por mano oculta de muerte herido
se baña en sangre, se ahoga en llanto.
Y en torno sigue la impía calma
de este misterio que llaman vida,
y en tierra yace la flor de mi alma,
y al lado suyo mi fe vencida.

II

¡Allí está! Blanca, blanca
como la nieve virgen que el potente
viento del Norte de la cumbre arranca;
como el lirio que troncha mano impía
orillas de la fuete
que en reflejar su albura se engreía.
¡Allí está! … La suave
primavera pasó; pasó el verano
y la estación poética en que el ave
y las hojas se van; retornó el cano,
pálido invierno con su alegre arreo
de fiesta y de niños, y aún la veo
y la veré por siempre …¡Allí está!... fría
entre rosas tendida, como ella
blancas y puras y en botón cortadas
al despertar el día.
¡Ay! En la hora aquella,
¿dónde estaban las hadas
protectoras del niño?,
que no vinieron con la clara estrella
de su vara de armiño
a tocar en la frente a la hija mía,
a devolver la luz a aquellos ojos,
y a arrancar de mi pecho los abrojos
de esta inmensa agonía,
de este dolor eterno, de esta angustia
infinita, fatal, inmensurable,
de este mal implacable
que deja el alma mustia
para siempre jamás – que nada alcanza
a mitigar en este mundo incierto.
¡Nada! Ni la esperanza
ni la fe del creyente
en la ribera nueva,
en el divino puerto
donde la barca que las almas lleva
habrá de anclar un día;
ni el bálsamo clemente
de la grave, inmortal filosofía;
ni tú misma divina Poesía
que esta arpa de las lágrimas me entregas
para entonar el salmo de mi duelo…
Tú misma, no, no llegas
A calmar mi dolor…
¡Ábrase el cielo!
¡desgájese la gloria en rayos de oro
sobre mi frente … y desdeñosa, altiva
de su mal sin consuelo
al celestial tesoro
el alma mía cerrará su puerta:
que ni aquí, ni allá arriba
en la región abierta
de la infinita bóveda estrellada,
nada hay más grande, nada!
Más grande que el amor de mi hija viva,
Más grande que el dolor de mi hija muerta!


miércoles, 5 de noviembre de 2014

Paginas de la historia de Colombia y Venezuela




Nacido un año después que Venezuela dio su grito de independencia, criado en medio de los furores de la guerra a muerte y al ruido de sus combates y victorias, crecido entre las tempestades civiles que precedieron a su organización definitiva y a su breve edad de oro, pertenezco a todas sus épocas por algún punto, conozco sus hombres y las pasiones o intereses que los movieron, los acontecimientos, su enlace y causas; y voy a escribir sobre ellos.
La época es oportuna. Están para desaparecer los últimos actores del variado drama de nuestra independencia. Con la pluma en la mano hay quienes les sirvan, transcribiendo oficiosamente al papel con sus propias palabras, el concepto en que quieren vivir en la posteridad. Jueces, no cómplices, nosotros recogeremos también de sus labios, aun cuando mientan, el espíritu de su tiempo, la índole de su patriotismo, el secreto de sus sentimientos e ideas, forzándoles a dar testimonio de su ambición y crímenes, mientras hablan de sus sacrificios y virtudes. Esos hechos desconocidos, esas revelaciones que, después de años y tras un triunfo inesperado, viene a contradecir las tradiciones populares y la verdad auténtica, sólo sirven para señalar al historiador la herida que procuran ocultar.

Al describir los varios destinos de Venezuela, no es nuestro ánimo añadir una historia más a las que se han acuñado al servicio de los partidos, alterando los hechos por pasión o circunspección política y falsificando el color general de los sucesos y costumbres. Esperamos más bien que nuestro respeto a la posteridad para quien se escribe la historia y el amor a la justicia, nos libren de toda debilidad, aun en favor de los que han muerto con las armas en la mano por la causa que seguimos. Engañar, suponiendo, ocultando o mintiendo, nos ha parecido siempre indigno de un escritor. ¡Cuánto más de quien aspira a dar lecciones al mundo de independencia e imparcialidad! Por todas partes oímos a Cicerón que nos dice: ut ne quid falsi dicere audeat, ne quid veri non audeat.

Pero esta justicia, esta imparcialidad que debemos a todas las opiniones y partidos, es la benevolencia general del hombre que conoce al hombre, una equidad discreta y reflexiva, no la indiferencia entre la virtud y el vicio, ni el sacrificio de los principios, ni menos el silencio de nuestras ideas y opiniones. No seremos alternativamente del partido de César o de Pompeyo, y es harto cierto que esta propensión de nuestro espíritu, fija e invariable, se representará pro defectos en nuestros escritos. Cuando la historia convencional de una época legue a otra manchada con la calumnia, la fama pura de un guerrero, que murió en defensa de su país, o de un ministro que expiró consumido por la ansiedad devoradora de la política, nosotros nos proponemos, por el estudio exacto de su carácter y de sus hechos, vindicar la memoria de sus hombres proscritos y consagrar al respeto público su sangre y sus vigilias. Está bien que la envidia los haya perseguido vivos; la historia está ahí para honrar sus nombres. Los tiranos y los detractores tienen, para consolarse de la verdad póstuma, los homenajes en vida de sus esbirros o las recompensas de sus amos: son las víctimas las que necesitan del tributo tardío de la justicia, la humana decimos, hija de la verdad y emanación del cielo.

Ardua, empero, y difícil es la empresa. Escribir bien es por sí solo una tarea llena de dificultades. ¿Qué será acomodar el estilo a las diferentes épocas y caracteres, y animar lo que ha pasado y muerto, sin disfrazar ni alterar los nombres, los sucesos ni las pasiones? ¡Cuánto trabajo, estudio, constancia, meditación para alcanzar un estilo varonil y grave, el arte de narrar con fuerza, interés y gracia, bajo el influjo de una idea abstracta, poderosa y de un pensamiento generador y severo¡ Los acontecimientos guardados están en los archivos públicos o en la memoria de los hombres; allí los guerreros con su ambición, los pueblos con su complicidad, los sacerdotes con su entusiasmo, los tiranos con sus víctimas, las víctimas con su paciencia. Es por la reflexión que se reviven esos tiempos, y esos hombres; y es el talento quien puede hallar únicamente su fisonomía y la imaginación quien únicamente puede pintarla.

Peña Hurtado, R. (1994). Lengua y literatura. Caracas: Distribuidora Escolar.


Ut ne quid falsi, dicere audeat, ne quid veri non audeat - La verdad siempre es falsa, no existe la verdad absoluta (La verdad siempre es manipulable

jueves, 30 de octubre de 2014

Propaganda Ambientalista



Ejemplo de Propaganda Ambientalista

Hola  jóvenes este es un ejemplo de lo que pueden hacer para su propaganda ambientalista. 

lunes, 27 de octubre de 2014

Alocucion a la Poesía Andres Bello






(Fragmento)

Divina poesía,
tú, de la soledad habitadora,
a consultar tus cantos enseñada
con el silencio de la selva umbría;
tú, a quien la verde gruta fue morada,
y el eco de los montes compañía;
tiempo es que dejes ya la culta Europa,
que tu nativa rustiquez desama,
y dirijas el vuelo adonde te abre
el mundo de Colón su grande escena.
También propicio allí respeta el cielo
la simple verde rama
con que al valor coronas;
también allí la florecida vega,
el bosque enmarañado, el sesgo río,
colores mil a tus pinceles brinda;
y céfiro revuelto entre las rosas;
y fúlgidas estrellas
tachonan la carroza de la noche;
y el Rey del cielo, entre cortinas bellas
de nacaradas nubes, se levanta,
y la avecilla en no aprendidos tonos
con dulce pico endechas de amor canta.

¿Qué a ti, silvestre ninfa, son las pompas
de dorados alcázares reales?
¿A tributar también irás con ellos,
en medio de la turba cortesana,
el torpe incienso de servil lisonja?
No tal te vieron tus más bellos días
cuando en la infancia de la gente humana,
maestra de los pueblos y los reyes,
cantaste al mundo las primeras leyes.
No te detenga, ¡oh diosa!,
esta región de luz y de miseria,
en donde tu ambiciosa
rival Filosofía,
que la virtud a cálculo somete,
de los mortales te ha usurpado el culto;
donde la coronada hidra amenaza
traer de nuevo al pensamiento esclavo
la antigua noche de barbarie y crimen;
donde la libertad, vano delirio,
fe la servilidad, grandeza el fasto,
la corrupción cultura se apellida:
descuelga de la encina carcomida
tu dulce lira de oro, con que un tiempo
los prados y las flores, el susurro
de la floresta opaca, el apacible
murmurar del arroyo transparente,
las gracias atractivas
de natura inocente
a los hombres cantaste embelesados;
y sobre el vasto Atlántico tendiendo
las vigorosas alas, a otro cielo,
a otro mundo, a otras gentes te encamina,
do viste aún su primitivo traje
la tierra, al hombre sometida apenas;
y las riquezas de los climas todos,
América, del sol joven esposa,
del antiguo océano hija postrera
en su seno feraz cría y esmera.


Se le agradece buscar en el diccionario el significado de las palabras que les sean desconocidas.Deben  llevar el fragmento a la clase, para la evaluación. 

martes, 21 de octubre de 2014

EVALUACIÓN DE ARTÍSTICA  TEMA 1

Arte en la prehistoria  10% 

I.  REALIZA EL SIGUIENTE CRUCIGRAMA (5 PUNTOS)





1 . Edad de la piedra tallada
2. Torres en forma cónica
3.Estructura con forma de gran mesa
4. Periodo que va desde aproximadamente el año 2000 AC hasta la época romana
5.Piedra de gran tamaño clavada en el suelo
6.Menhires agrupados , sobre los que descansan piedras en forma horizontal
7. Edad de la piedra pulida
8. Pintura realizada sobre muros  en la cuevas
9. Venus
10. El periodo  de tiempo transcurrido desde la aparición de los primeros homínidos, antecesores del homosapiens , hasta que tenemos constancia de la existencia de documentos escritos

II. RESPONDE (2 PUNTOS C/U )

A.     CUALES SON LOS MONUMENTOS MEGALÍTICOS
B     .CUALES SON LOS MONUMENTOS MICROLíTICOS
C.  QUE SIGNIFICADO TIENEN LAS VENUS EN EL PALEOLÍTICO, CUALES SON SUS CARACTERÍSTICAS
D      QUE ES LA PINTURA RUPESTRE
E       MENCIONA Y DEFINE LAS TÉCNICAS PARA TRABAJAR EL METAL 

III. REALIZA UNA DE LAS SIGUIENTES IMÁGENES , USA  COLORES PASTELES( TIZAS ) O ACUARELAS. (5 PUNTOS)